El Coliseo Buga Abreu estalló en júbilo ante la presencia de los dos finalistas, el mexicano subcampeón del Mundo y el dominicano sub campeón Olímpico, un duelo de altos vuelos y de alta calidad en una sede Centroamericana.
El combate fue de poder a poder, Mercedes sabía que Villa le había propinado dos dolorosas derrotas en el Mundial y el Abierto de Las Vegas y en esta ocasión no quiso correr riesgos y nunca dio la oportunidad de que el poblano desarrollara su estrategia.
Mercedes se fue adelante con un golpe que marcó para el 1-0 pero de inmediato reaccionó Villa y empató, así el primer round, 1-1. En el segundo el dominicano se topó de frente con un golpe al hombro para el 2-1 y una patada al peto para el 3-1.
En el último round Villa se puso 3-2 con una doble patada de velocidad pero el mismo tiempo Mercedes metió golpe al peto para el 4-2. El resto del tiempo fue sobrellevar para el dominicano y atacar para el mexicano.
"Así es esto. Nos conocemos mucho y sabemos cómo enfrentarnos. Hoy siento que me faltó más velocidad mental, pensar más rápido que él y pedir una revisión en uno de los golpes de puño al hombro. Pero de todo se aprende, es una medalla de plata y como tal hay que disfrutarla", señaló Villa al finalizar el combate.
El camino a la medalla
Damián inició el día enfrentando a Francisco Herrera de Nicaragua a quien superó claramente 3-0. Su segunda pelea fue espectacular, más allá del marcador con el que finalizó (10-2) sobre John Maduro de Aruba, regaló a la tribuna un repertorio de golpes y vuelos que arrancó el aplauso en la gradería.
La semifinal enfrentó a Damián con Mario Leal de Venezuela y a pesar de que el primer round fue muy complicado porque el rival se cuidó a distancia, Villa poco a poco lo fue cazando y obligándolo a que cediera terreno, lo arrinconó, lo cercó y lo mató.
El marcador terminó 6-2 lo que le dio el pase a la gran final en donde enfrentaría al dominicano Gabriel Mercedes.